Por la tarde cuando salimos de la oficina llevé a mi esposa a cenar, también invité a mis dos sobrinos y la pasamos de lo mejor. Fuera del restaurant habían varios reporteros queriendo sacar información de nuestra repentina reconciliación. Cuando nos propusimos a salir los hombres que había contratado hicieron una fila y fueron apartando a los inoportunos reporteros que acosta de todo querían sacarnos una entrevista. No les bastaba con vernos juntos que querían saber más de lo que veían. Cuando llegamos a casa Lilly se dirigió a la habitación de los niños y yo me encaminé al salón. Volví a marcarle al detective y seguía fuera de servicio. Llamé a su despacho y me supieron decir que había salido de viaje hace un par de semanas, eran exactamente las mismas semanas en las que no tenía notic

