Observarla le llamaba mucho la atención, todas sus amigas le alentaba a que bailara más, ella sin vergüenza alguna lo hizo. Se sentía feliz, sonreía con tanta euforia, unas copas de más recorrían todo su cuerpo, el brillante vestido se veía glamuroso y perfecto en ella, jugaba con su cabello pelirrojo, sus ojos azules brillaban más de lo normal, no podía pasar por alto el hecho de que se sentía realmente feliz. – ¿Quién es? –el hombre quien poco hablaba bien el español le pregunto a uno de sus trabajadores. –Es hermosa, radiante, de pie a cabeza lo es... –tomo un sorbo de su trago de whisky y no dejo de mirarle. –Créame jefe que en cuanto sepa quién es la pelirroja no saldrá de su asombro... –una sensación extrañaba recorrió todo su cuerpo, relamió sus labios, quitando aquel sabor de su

