(Jon narración) Ildikó buscó la parte más oscura en el bosque, Daeven convocó un portal, al atravesarlo llegamos a los territorios del palacio de las sombras. Hennack custodiaba la entrada, allí ambos nos desmontamos. Fue raro ver el cielo aclararse en un amanecer a la distancia. —Entremos. Lo seguí, nos asomamos al amplio salón. La mujer de extraña mirada salió a su encuentro llevándole algo para beber. —Bien, aquí tengo la energía que necesito para convocar una forma de enviarte hasta donde me lo pidas. Para ello esperaremos un rato, batallar contra ti me dejó algo, bueno tengo que recobrar energía. Él le recibió el recipiente a la mujer. Mostré un gesto particular alzando las cejas, no le creía ni una sola palabra. —Gabriel no pongas esa cara que ni la magia da todo el poder.

