Michael miró a Bárbara fijamente, su reacción lo desconcertaba, no escuchó de lo que estaban hablando, pero Derek le estaba susurrando al oído, demasiado cerca para ser un simple compañero de trabajo, sin embargo, en cuanto lo vio, su semblante cambió, parecía como si, no quisiera que él se diera cuenta de que había algo entre ellos. — Por supuesto, lo que hagan fuera de la empresa, es algo que no me incumbe, estoy aquí, porque quiero aprovechar que vas a entregarle el puesto y tus pendientes, para escuchar y así yo también me pongo al día con esos asuntos — dijo Michael, poniéndose cómodo en uno de los asientos para visitas. — Michael, — dijo Derek — tengo clientes que no creo que acepten el cambio, no creo que se sientan cómodos con que sea una novata, quien maneje sus cuentas.

