ALEXIA. Esta noche va a terminar en desastre, ya lo sé. Un escalofrío baja por mi columna. Gaél se acerca sonriente hacia nosotros. Ya había olvidado su mera existencia, y es que hace años que no lo veía. ¿Qué diablos está haciendo aquí? Su cabello rubio parece estar más claro que nunca, y sus ojos celestes denotan un brillo diferente. Luce un elegante traje azul oscuro, con una corbata a juego. - Buenas noches -llega a nosotros sonriente. Karlos lo mira con mala cara y Kim no sabe cómo reaccionar. Lo miro escéptica. - ¿Qué se supone que haces aquí? -escupo entre dientes. - Podría preguntarte lo mismo mi preciosa Alexia -sus ojos brillan divertidos. - No te pases de listo Gaél -lo amenaza Karlos, su tono de voz es duro. - Tranquilo beta, no vengo a causar problemas. Simplemente

