NARRADOR. Alexia miró atónita el monitor donde la pequeña figura se reflejaba. Luego de la primer impresión, vino la duda y el desconcierto. ¿Cómo se supone que le iba a dar la noticia a Aiden? Camil, entendiendo el rumbo de los pensamientos de Alexia, trató de tranquilizarla. - No hace falta que nos apresuremos, un paso a la vez. Ya veremos cómo resolver el resto -apretó su hombro con cariño. La médica le dedicó una enorme sonrisa. - Te daré unas vitaminas prenatales para que empieces a tomar, y nos veremos dentro de un par de semanas para una nueva ecografia, ¿si? -se levantó de su asiento, dirigiéndose al escritorio para comenzar a escribir todas las indicaciones. Alexia sólo asintió, aún sin entender del todo la situación. Su vientre aún estaba plano, sin ningún cambio visible,

