#1 + BAMBI +
#1 - BAMBI -
«Despierta Bambi»
«Despierta, ya estoy aquí y es hora de empezar»
«Despierta que ya llegó la hora de elegir, ¿Cielo o infierno?»
Otra vez esas mismas palabras, otra vez esas mismas frases venidas de la nada, resonaban en el aire. Sentía la extraña sensación de que alguien me observaba, de que alguien estaba a mi lado y que por alguna razón no podía ver. Me decía que despertará cuando realmente yo no estaba dormida. ¿O si?.
Todo era oscuridad, no había ni un solo rastro de luz: se suponía que debía tener miedo pero ese sentimiento no albergaba en mí.
«Vamos Bambi debes despertar»
La voz volvió a hablarme, me giré a todos lados con la esperanza de ver al dueño de aquella voz pero no logré ver nada, la oscuridad seguía y no podía ver nada.
«Despierta Bambi, son solo 100 días»
«¡Despierta!»
Y lo hice, abrí los ojos.
Estaba sola en medio de la carretera y la noche había caído, los ruidos en la oscuridad hacían que mi cuerpo se erizara. Miré hacia todos lados y efecto estaba sola, no podía entender lo que estaba pasando y el porqué estaba aquí.
Caminé un par de pasos pero inmediatamente me detuve, ya que voz volvió a hablarme.
«Bambi, Bambi»
Volví a buscar de dónde provenía aquella voz pero no pude encontrarla y después vi unas luces a lo lejos.
Se trataba de 2 autos, uno del lado izquierdo y otro del derecho. La camioneta negra que venía del lado izquierdo se detuvo en medio de la carretera, no se que pretendía hacer pero el auto de la derecha venia a toda velocidad y si no se quitaba iba a ocurrir un accidente.
Trate de advertirle al auto pero fue inútil y todo paso muy rápido, el auto rojo se desvió para evitar el accidente, pero fue error.
Ya que se volcó y se fue rodando, lo vi todo. Vi como los vidrios se quebraban y como una chica salía volando por la ventana, la chica quedo a un extremo de la carretera cubierta de sangre. Lo que vi había sido muy fuerte, el auto se encontraba completamente destruido y yo me quedo inmóvil y no pude moverme.
«Vamos Bambi, debes acercarte»
La voz se volvió a hacerse presente, miré hacia donde estaba la chica y vi como hombre vestido de n***o se acercó a ella; no pude ver su rostro por la oscuridad pero lo que si ví fue que me miró por unos segundos y después se retiró. El hombre fue hasta su auto y se marchó sin mayor remordimiento. Yo quería gritarle que por su culpa había pasado el accidente pero no pude hablar, mi garganta estaba cerrada.
«Vamos Bambi acércate»
Mis pies tomaron su camino y sin darme cuenta me fui acercando a aquella chica. Lo primero que vi fue el anillo en su mano, un anillo en forma de luna que me parecía muy familiar.
Después vi su ropa, su ropa que...
—No... No... Esto no es posible.
Yo conocía esa ropa, el cabello rojizo, incluso el dije que llevaba en el cuello.
—No es posible.
Tenía miedo, pero aún así me acerqué más a ella y vi su rostro. Esa chica llena de sangre era yo, y al verme de esa manera mi cuerpo se debilitó y estuve apunto de caer.
No podía creer que eso estuviera pasando, miré hacia el auto volcado y escuché como alguien gritaba pidiendo ayuda. Me levanté como pude y corrí hacia el auto.
—¡Ayuda! —grito más fuerte.
Era Rocío mi mejor amiga, ella seguía en el auto y estaba atrapada. Ella pedía ayuda y yo quería ayudarla.
«No puedes ayudarla, no puedes hacer nada Bambi»
Esa voz nuevamente volvió a perturbar mi mente.
—¡¿Quién eres?! ¿Y porque no puedo ayudarla?. —Esperé su repuesta pero no llegó.
—Ayuda, auxilió por favor. —Rocío volvió a quejarse y está vez la ayudaría, no permitiría que ninguna voz estúpida me dijera que hacer.
Me agaché para entrar al auto y sacarla, pero una mano se posó en mi hombro y me dejó helada.
«Dije que no puedes ayudarla»
Me di la vuelta rápido y la vi. Era una mujer vestida de blanco con cabello n***o, intenté ver su rostro pero una luz lo impedía.
—¿Quién eres?.
—No importa quién soy, ahora debemos irnos.
—¡¿Que?!... Pretendes que me vaya sin ayudar a mi amiga y además... —Le señalé hacia donde se encontraba mi cuerpo lleno de sangre.
—No puedes ayudarla porque tenemos que irnos. —La mujer me extendió su mano.
—No puedo dejarla sola, ella me necesita y si no la ayudó ella podría... —No pude terminar la frase porque ella me interrumpió.
—No puedes ayudarla. —Volvió a decir.
—¡¿Por qué no puedo ayudarla?!.
—¡Porque tú estás muerta!.
Sus crudas palabras me cayeron como un balde agua fría, ella señaló mi cuerpo que se encontraba a un lado de la carretera.
—Al momento del impacto tú moriste, ya no estás viva.
—No es posible, yo sí estoy viva mírame.
Me levanté y corrí hacia mi cuerpo, quería demostrarle que estaba viva y ella estaba equivocada.
Me arrodillé e intenté tocarme pero no pude, ya que mi mano era como el humo; transpasaba mi cuerpo.
—Yo estoy viva, yo estoy viva porque esto es un sueño.
—No es así Bambi, estás muerta y condenada.
—¡No es verdad!.
—¡Estas muerta y condenada!. —Volvió a repetir.
—¿Porqué? —lo único que buscaba era un explicación y pensaba que aquella mujer podía darmela.
—Mira hacia allá.
Voltee a ver y vi como una ambulancia llegaba, los paramédicos bajaron y se dirigieron hacia mí. Uno de ellos me examinó y después negó con la cabeza.
—Es demasiado tarde, tiene roto el cuello. —Le dijo uno de los paramédicos a otro.
—¡Ayúdenme, la chica está viva!. —La paramédico que se encontraba en el auto les habló a los 2.
Ellos la auxiliaron y sacaron a Rocío.
—¿Estoy muerta en verdad?.
—Si lo estás y ahora ven conmigo.
Ella volvió a extender su mano y la tomé, ya no sabía que más hacer.
Cuando alguien muere se pone que debe ver una luz al final del túnel y se supone que uno no debe de seguirla, o eso es lo que he visto en películas y novelas. Y ese túnel conduce al cielo, pero en mi caso no hubo ni luz, ni túnel, simplemente un profundo vacío.
La chica que me guiaba iba a delante y no entendía hacia donde íbamos.
—¿A dónde vamos? ¿A caso vamos al cielo?.
Ella al escuchar se detuvo y volteó a verme.
—¿Acaso esto te parece el cielo? —apesar de no poder ver su rostro, me imaginaba su expresión.
—He escuchado que al morir uno se va al cielo o al infierno, pero... Se supone que todos al morir debemos ir al cielo o pasar a una antesala dónde te asignan a donde debes ir.
—Esto no es una tonta película Bambi, el cielo y infierno no son un juego. Así que cállate y acompáñame.
Ella siguió avanzando y yo la seguí sin decir nada. Minutos después ella se detuvo en medio de la oscuridad, justo donde empecé.
—Hemos llegado.
—¿Llegado a dónde? —pregunté nerviosa.
—Este es el lugar al que perteneces Bambi. —Ella señaló la oscuridad y después a mi.
—¿Qué?... Pero está muy oscuro.
—Es porque tú corazón está de la misma manera, recuerdas como eras antes.
—No lo sé.
—Te mostraré.
De pronto todo paso como una película, estaba yo en la escuela y mis compañeros. Allí pasaba como yo los humillaba, les gritaba, y muchas cosas más.
Pasaron a mis amigas, a mi novio Reno y las veces que le había puesto el cuerno. Las discusiones y las veces que lo había lastimado de más. Era verdad lo que ella decía, yo no era una buena persona y quizás me había ganado mi muerte.
—Soy una mala persona.
—Lo sé y por eso estás muerta. Sabes que desdé que eras una niña te había visitado, y lo hacía porque eras una niña muy especial.
—¿Lo era?...
—Si Bambi, lo eras porque después te hiciste igual que las demás. —Ella hace una pausa y la luz de su cara hace que deje de mirarla. —Has muerto porque tu alma es oscura, y la poca luz que había en ti desaparecio.
—¿Voy a ir al infierno? —cerré los ojos, ni siquiera podía soportar su respuesta.
—El cielo y el infierno son cosas muy apartes Bambi y si son reales. —Hace una pausa y poco a poco la luz de cara disminuye. —Los humanos mueren pero jamás pisan ninguno de esos lugares a menos que sea necesario. Al morir solo quedan perdidos en el limbo de oscuridad o de luz, por que no pueden pisar ni el cielo ni el infierno.
—¿Entonces me quedaré en la oscuridad?. —Ella negó ante mi pregunta. —Me quedaré aquí para siempre.
—Aún puedes redimirte Bambi, puedes cambiar las cosas.
Lo último que dijo llamó mi atención.
—¿Como? —Pregunté, mientras un rayo de esperanza albergaba en mí.
—Puedes regresar y poner todo en su lugar. —Respondió ella sin ningún titubeó. —Puedes ser diferente.
—¿Regresar? Eso es posible. ¿Dejaré de estar muerta?.
—Si, pero solo que tendrás una oportunidad Bambi, solo una. Si lo logras podrás quedarte, pero si no lo haces te irás al limbo oscuro y condenaras a los demás. —La luz de su cara seguía disminuyendo y en cualquier momento vería si cara.
—¿Que tengo que hacer? —le dije con un poco de miedo.
La chica se dió la vuelta y entonces su luz desapareció.
—Tu luz se apagó.
—Es por tanta oscuridad, tengo que irme pero antes te diré lo que vas hacer. —Ella se dió la vuelta y al fin pude ver su rostro.
—¿Que tengo hacer?.
—Tienes que conocer el amor, tienes que hacer que él te perdone y se enamoré de ti. —Sus palabras me confundieron, no sabía de que hablaba. —Él tiene que decirte te amo y tú tienes que ser amada apesar de tu condición antes de cumplir 18 años.
—¿Él?... ¿A quien te refieres?. —Pregunté confundida.
—Aslan —tan solo escuchar su nombre produjo un fuerte dolor en mi estómago. —Tienes que lograr que te ame, solo así serás libre.
Eso era imposible, Aslan jamás me perdonaría. Lo humille demasiado y él me odiaba a muerte, jamás me perdonaría y mucho menos me amaría. Yo le había destrozado su vida.
—Aslan me odia y jamás me va a perdonar, por mi culpa murió su hermano.
—Lo sé Bambi, solo tendrás 100 días Bambi. —Acaso la chica no me había escuchado, acaso no había escuchado que Aslan me odiaba. —Solo 100 días para lograrlo y eso tienes que recordarlo muy bien. Tienes 100 días para ser perdonada y amada Bambi, solo 100 días.
—Eso es imposible, jamás lo conseguiré porque Aslan me odia.
—Solo 100 días Bambi, eso es lo que falta para tu cumpleaños y no se te olvide usar esto. —La chica me entrego mi dije en forma luna y desapareció.
Me dejó sola en medio de la oscuridad..
«Bambi despierta»
Abrí los ojos, todo parecía confuso. Mis párpados estaban pesados, el techo era blanco y sentía una inmensa carga en mi cuerpo.
Trate de hablar pero algo en mi boca lo impidió, alcé mi mano y mi boca; mi mano tenía un par de mangueras incertadas y comenzó el ruido. Pip, pip, pip, pip, el sonido de una máquina inundó mis oídos.
—¡Doctor ella está despierta! ¡Doctor por favor!.
Pude escuchar una voz a lo lejos, estaba tan cansada que volví a cerrar los ojos.
«Bambi despierta»
«Bambi tienes que empezar, porque el tiempo comienza ahora»
Otras vez esas mismas palabras, otra vez esas mismas frases venidas de la nada, resonaban en el aire. Sentía la extraña sensación de que alguien me observaba, de que alguien estaba a mi lado y que por alguna razón no podía ver. Me decía que despertará cuando realmente yo no estaba dormida.
Pensé que todo había sido un sueño, pero era real. Desperté en un hospital, todos dijeron que era un milagro; estuve muerta y en coma por todo un año, y logré despertar.
Las palabras de esa chica eran verdad, yo tuve el accidente y morí. Pero eso no era todo, ya había pasado un año de eso, yo había muerto por un año y encima no podía recordar el accidente. Lo único que recordaba era la conversación que tuve con ella.
Mi cabeza no lograba unir piezas aún y lo único que reciordaba era una fiesta que había ocurrido hace 1 año y 6 meses. Olvidé 6 meses de mi vida cómo daño colateral del accidente y perdí un año estando dormida.
Se que no había sido la mejor persona del mundo, antes del accidente había sido una completa perra con todos.
Había tenido todo lo que cualquier adolescente quiere. Amigos, popularidad en la escuela; todos me admiraban y odiaban, todas querían ser como yo, todas querían mi vida y de eso me aprovechaba yo.
Tenía un novio perfecto, Reno era popular, deportista y muy guapo. Reno era hermano de Rocío mi mejor amiga y gracias a ella había sido mi novio desde los 14 años, con él compartí muchas cosas incluso perdí mi virginidad.
Cuando entramos a la preparatoria Rocío y yo nos volvimos el alma de ella, tomamos la capitanía del equipo de baile el cual estaba en los suelos y lo llevamos a la cima.
Desde ese momento marcamos nuestro nivel, no nos juntamos con cualquier persona, en cambio los humillabamos y nos aprovechamos de ellos.
Yo cambié demasiado y me deje llevar por la popularidad, cometí muchos errores. Entre ellos engañar a Reno, le ponía los cuernos al igual que él a mí.
Ante todo éramos la pareja perfecta pero era todo lo contrario.
La chica tenía razón, yo era oscura pero había una forma de redimirme y lo conseguiría. Encontraría a ese tal Aslan y haría que él se enamorará de mi.
Mis padres me explicaron que todo lo que había pasado era un milagro. Mamá dijo que tuve un accidente en donde venía acompañada de Rocío mi mejor a amiga, yo morí al instante del impacto pues mi cuello se rompió; un pulmón perforado, una columna rota, 5 costillas rotas, una pierna rota y ambos brazos rotos.
Yo no podía creer todo eso hasta que mamá me entrego una carpeta donde estaba todo mi expediente. El perito dijo que salí volando del auto ya que no tenía cinturón de seguridad, Rocío no sufrió las mismas consecuencias, ella solamente se fracturó unas costillas y un esguince en el cuello.
Todos le hicieron preguntas sobre el accidente pero ella jamás quiso contestar, los doctores dijeron que era un trauma por el accidente y jamás supieron el motivo real de accidente.
Después de informarle a mamá mi muerte ella dice que se quiso morir al igual que papá. En el funeral llegaron todos mis conocidos a excepción de Rocío y Reno
Dicen que antes de bajar la caja la abrieron y fue ahí cuando milagrosamente abrí los ojos y me levanté de la caja. Todos pensaron que no era real incluso mis padres lo hicieron, pero después de llamarlos papá y mamá ellos se acercaron a abrazarme y me sacaron de ella.
Solo logré caminar unos pasos y me desmayé en brazos de un chico que ni siquiera sabían quien era.
Me llevaron inmediatamente al hospital, donde los doctores no comprendían que había pasado; como era posible que una chica con un diagnóstico como el qué me había dado siguiera viva y que hubiera caminado como si nada. Me hicieron miles de estudios y no reflejaba ninguna enfermedad, ningún rastro de accidente, pero lo que si pasó fue que; entre en coma.
Al día siguiente era viral; noticia tras noticia, periódicos, televisión, internet. En todo aparecía yo, la chica con el titular de "el ángel que regresó de la muerte". Poco a poco las noticias fueron desapareciendo, mis amigos dejaron de visitarme en el hospital, las esperanzas de los doctores de que despertará se iban esfumado.
Ellos le decían a mis padres que me desconectaran pero ellos jamás quisieron hacerlo; semanas y meses pasaron pero jamás perdieron las esperanzas.
El día en que cumplí un año en coma, desperté. Justo esa misma fecha en que cerré mis ojos, los volví a abrir. Mamá estaba muy contenta al igual que papá, pero yo no estaba como antes.
Debido al accidente tenía que usar temporalmente un bastón para caminar, estaba coja. Pero no importaba eso era temporal y yo seguía viva, y había vuelto para lograr que Aslan y todos me perdonarán. Para lograr que él me amará porque esa era la única forma de ser libre.
5 días después salí del hospital acompañada de mis padres, ellos estaba muy contentos ya que su única hija estaba vida y no muerta. Mamá no dejaba de preguntarme si están bien y papá no podía dejar de verme.
—¿Muñequita estás bien? —Preguntó por novena vez mi madre.
—Si ma' estoy bien, lo único que quiero es regresar a la escuela y retomar mi vida.
—Muñequita, despertaste hace 8 días y ya quieres regresar a la escuela. No me parece.
—Mamá por favor quiero retomar mi vida, quiero recuperar ese año que me quitó la vida por favor.
—Esta bien, hablaré con tu padre y veremos qué hacer.
Ya habían pasado 8 días, me quedaban 92 días para logara que Aslan se enamorará de mi. Tenía que regresar ya a la escuela, tenía que verlo y de alguna manera lograr que se enamorará de mi sino estaría pérdida.