En el pasado lejano, los Oomah desarrollaron una alta aversión moral a controlar a otros por la fuerza, prefiriendo sugerir antes que ordenar. Esto no era control, ya que ellos no ganaban nada, nada mas que saber que ayudaban a otros. Cualquiera a los que ellos ayudaran era libre de marcharse cuando quisiera. Los Oomah no tenían intereses propios en el desenlace de lo que ocurriera. En algún momento, los Oomah habían decidido vivir una vida más corpórea y habían creado y desarrollado este planeta y todo lo que había en el para que cubriera sus necesidades. Al tomar las formas que ellos habían escogido para vivir en este planeta, llevaban una vida más satisfactoria. Uno de los logros fue los placeres sensuales del compañerismo, comer, yacer en la hierba de los prados bajo el sol caliente.

