Las manos de Catka estaban sudando. Su corazón se sentía pesado y gigante dentro de su pecho, y sus piernas no respondían. Le dolían los dedos de las manos, y las largas pestañas que fueron colocadas sobre sus naturales, hacían que sus ojos se sintieran cansados. La habían tratado como a la realeza. Habían preparado un enorme vestido color ostra para ella, con diferentes incrustaciones y un escote provocativo. El velo fue bordado a mano, y la tiara que le colocaron pertenecía a la realeza europea. Roman se encargó de que su unión fuese lo más elegante y exagerado posible, aun cuando solo serían ellos dos en la iglesia. Roman no tenía familia. Era solo él. Él se encargó de acabar con su familia años atrás, y quedó a cargo de toda la organización y de los poderes de los Volki. Roman era un

