Revelaciones entre Sombras El amanecer se filtraba tenuemente por las ventanas de la cabaña, proyectando sombras danzantes sobre las paredes de madera. Viviana estaba sentada en una de las sillas, observando el fuego en la chimenea, que era lo único que rompía el silencio. Su mente aún estaba revuelta por los acontecimientos de la noche anterior. El misterio que rodeaba a ese hombre, aquel que la había atrapado y llevado a su refugio en medio del bosque, se había vuelto menos temible, pero aún le generaba una inquietud profunda. Él estaba al otro lado de la habitación, también en silencio. Aunque se había quitado la máscara, sus cicatrices y su intensidad no lo hacían menos intimidante. Sus ojos oscuros, fijos en ella, parecían estar analizándola, como si quisiera leer sus pensamientos.

