La Tentación en la Penumbra Viviana se quedó inmóvil, atrapada en un torbellino de emociones mientras los pasos de él se acercaban, resonando en la oscuridad de la habitación. Aunque una parte de ella temblaba de miedo, otra sentía una extraña y peligrosa atracción por aquel hombre que había irrumpido en su vida de la manera más inesperada. Los ojos tras la máscara de Scream la observaban con una mezcla indescifrable de deseo y contención. La máscara, símbolo de terror, se había convertido en un emblema de la dualidad de su captor: el monstruo que aparecía cada 31 de octubre y el hombre que ahora parecía debatirse entre sus impulsos y algo más profundo. Viviana, aún con el corazón martilleando en el pecho, se atrevió a hablar. “¿Por qué yo?” murmuró, buscando una respuesta que tal vez l

