capítulo 34

666 Palabras

Amarrados al Deseo La tarde avanzaba lentamente, y la luz que entraba por las ventanas de la cabaña era tenue, como si incluso el sol quisiera ser cómplice del encuentro que estaba sucediendo entre ellos. Viviana y él estaban sentados frente a frente, con sus miradas profundamente conectadas, como si todo alrededor hubiera dejado de existir. Después de haberle mostrado su verdadero rostro, de haber roto las barreras de la máscara y revelado su vulnerabilidad, él no podía dejar de mirarla, absorto en la manera en que ella lo aceptaba, cicatrices y todo. Con una mezcla de ansiedad y posesividad, él estiró la mano y la tomó por la muñeca, acercándola a él. Ella no mostró resistencia; en cambio, se dejó llevar, sabiendo que estaba entrando aún más en el territorio de su mundo oscuro y enreda

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR