—¿Y esa sonrisa que fue? —pregunté mientras mi hermano arrancaba. Vi como miraba que hubiese tenido puesto el cinturón de seguridad antes de mover el automóvil. Rodé los ojos. Desde que aquel idiota me chocó y él descubrió que yo no llevaba puesto el cinturón de seguridad ahora es un obsesivo compulsivo con eso. —¿Y esa sonrisa cuando te despediste de Alejandro que fue? —me preguntó evadiendo darme una respuesta. —Touché —no pensaba responder tanto como él tampoco pretendía hacerlo. Aunque aún su semblante era divertido e intentaba suprimir una sonrisa. —¿Aprendiste algo? —preguntó después de un rato de un silencio agradable solo acompañado por la música de Twenty One Pilot—. ¿Es buen profesor? —Sí —respondí un poco molesta—. Me explica no solo como resolver un problema sino como enten

