Capítulo 48: Las flores de la media noche

1599 Palabras

Enith y Elio trataron de ocultarse lo mejor que pudieron, agachando un poco sus cabezas sin perder de vista la escena de cómo los hombres de n***o ingresaban al lugar cuando el guardían gorila, como lo veía la muchacha, les abrió la misma puerta por donde había entrado Aquiles. Se incorporaron una vez que vieron que el peligro “había pasado”. Elio sin dudarlo un solo segundo arrancó el carro, yéndose de ahí a toda prisa. — ¿Qué demonios es lo que Aquiles está haciendo? —preguntó Elio, mientras se alejaba del lugar sobre el mismo camino que habían tomado para llegar. — No lo sé, pero no se veía nada bueno —dijo Enith— creo que sería bueno caminar un rato y despejar la mente por el susto. — Creo que es hora de que Carlos también vaya sobre los pasos de mi primo, si es buena idea vamos a

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR