—Si… me lo confesó el otro día después de que yo le contara que no hace falta conservar la virginidad intacta para entrar a un convento…— informó Aurora con resolución en la voz—… a ella le gustaría formar parte de las Canassionas, una orden que se preocupa por llevar algo de dignidad a las mujeres en situación de vulnerabilidad ¿Las conoces de casualidad? Su lema es “cuidar, proteger y educar como una madre”. Quizás… si diéramos con una iglesia o un convento de esta orden y le comentásemos la situación, recibiríamos ayuda ¿No lo crees, Mateo? La sugerencia no parecía para nada descabellada, incluso podía reconocer que resultaba muy elocuente. Mateo se sorprendió por las iniciativas que ella estaba teniendo. Al darse cuenta que esa actitud resuelta en ella solo había sido posible gracias

