—¡Oh! Disculpe, realmente, no quise ofenderla en lo más mínimo— replicó con entereza fingiéndose dolido por aquel resultado de sus palabras — Pero, vea… si he de serle sincero, le sugiero que lo piense mejor y más, tratándose de esta chica… ¿Sabe usted que ella se envía cartas con regularidad con una de las hermanas del convento?... piense un poco ¿Qué ocurriría si algo le pasase? ¿Cómo se lo podríamos explicar a esas monjas? Porque , yo bien puedo falsificar palabras, mas no una firma… Y, aunque no sea ese el caso… Recapitulemos, por favor: ¿Cuántas chicas van ya en un año o dos? Me atrevería a decir que Clara, quien solo lleva seis meses aquí, es la que más a durado… ¿No tiene miedo de comenzar a levantar sospechas entre aquellos a los que usted beneficia a cambio de personal de servicio

