CAPITULO 54

2230 Palabras

WASHINGTON —¿Y te vas ahora? ¿Huyes del maldito desastre? —No me estoy yendo por ello. ¡Me voy porque tu nunca tienes la confianza de decirme las cosas! He intentado arreglar cada error que has cometido, he intentado ayudarte hasta donde están mis posibilidades pero lo único que he encontrado, es un hombre dispuesto a echar a perder mis intentos por solucionar un problema, haciendo lo completamente opuesto a lo planeado. ¿Qué caso tendría quedarme e intentar solucionarlo cuando tu solo ves por ti y por ella? Yo te diría que tengo soluciones, ¿Pero qué pasaría si esas soluciones la involucran a ella? El rostro de Evan fue un poema porque supo a lo que Martha se refería. En un caso como ese, tomaría a Abby que era la más débil y que ante sus ojos no tenía nada que perder y la culparía de

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR