WASHINGTON Martha no se sintió acorralada en ningún momento. Cargada de rabia al ver la clase de rata que era Allen, clavó sus ojos oscuros en él. —Lo que hizo Jacob Harrison no es problema de Evan. —Claro que no ¿Porque los hijos tendrían que cargar con el problema de sus padres?—musitó con cierto sarcasmo en su tono.—Las cosas que hizo Jacob no tienen por qué recaer en Evan. Todo el mundo creía que era un hombre perfecto, estoy seguro que Christina igual lo piensa. —Ella tampoco tiene porque saberlo. —Martha, Martha ¿Podría ser que te encariñaste con los Harrison aun cuando fue por ellos que tu padre nunca estuvo de lleno contigo? Tomabas sus migajas de tiempo y sus migajas de dinero solo porque Christina jamás le hubiera permitido irse. —Creo que su investigación no ha llegad

