WASHINGTON ¿En serio iba a seguirla? —¿Sabes algo Harper? Llevo viviendo sola mucho tiempo y créeme cuando te digo que no necesito a un hombre para que me cuide la espalda. Puedo hacerlo sola. —No te estoy cuidando, simplemente conozco tu edificio. La mujer se dió la vuelta. El hombre llevaba siguiendola desde hacía bastante tiempo. Se había despedido de él en el bar y después subió a su auto, pero Nils también hizo lo mismo y allí estaba, detrás de ella con las manos en los bolsillos mientras en su muñeca permanecía un costoso rolex. —No te dejaré entrar. —Con verte entrar a ti será suficiente. Martha ocultó su sonrisa y levantó una ceja. —Eres obstinado ¿Las mujeres consideran eso atractivo?—preguntó la mujer mientras buscaba en su bolso su tarjeta para acceder y poder colo

