46

1853 Palabras

Al día siguiente al regresar a casa subí a mi recámara y dejé mis cosas allí. Alguien tocó la puerta y le dije que pasara. Era Liss, me pareció extraño porque casi siempre ella llegaba después de mí a casa. —Amy... Chiquita, necesito un favor tuyo. —Se veía nerviosa aunque quería disimular. —¿Pasa algo? ¿Estás bien? —Sí... La verdad no. Chiquita, necesito que me acompañes a la farmacia. —¿Por... qué? —Quiero comprar una pastilla... —Sus manos temblaban y hablaba muy bajo. —Liss, no me digas que... Abrió sus ojos como platos y negó con su cabeza repetidas veces. —No no ¡no! Pero... Chiquita, ¿qué tal si sucede? Adoro a Dario con locura. Y prefiero estar preparada por si un día ocurre. Y ya luego buscar algo más... uhm... adecuado. —¿Y por qué no lo buscamos de una vez? —Porque est

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR