Las dos horas de clases fueron fabulosas, la profesora estaba muy feliz y nos llevó un trozo de tela blanco que teníamos que pintar y luego modelar para el resto de la clase. Como no tenía nada de ánimos me fui por lo seguro, remolinos violetas y amarillos sobre un fondo n***o. Vacié pintura hasta dejar cubierta toda la tela y aún estando húmeda comencé a hacer los remolinos de colores. El contraste que había era precioso y luego de haber terminado coloqué la tela sobre un caballete frente a los ventiladores que habían llevado para que secaran rápido y lo pudiésemos modelar. Cuando estuvo seca pude amarrar las puntas a mi cuello y luego hacia un lado de mi cuerpo, había hecho sin pensarlo un lindo vestido playero y me quedaba bastante bien. Lo modelé coqueta a la clase y luego que todos

