Al día siguiente fui a la escuela —y salí temprano— como ya se estaba volviendo costumbre —esa rutina me gustaba—, extrañamente Ari se notaba emocionada por la invitación que le había hecho a mi fiesta de cumpleaños, le confirmé que iba a comenzar el día viernes y se extendería hasta el sábado en la tarde, ella me pidió que le diera los números de teléfono de mis padres para que sus padres pudieran comunicarse y estar al tanto de dónde iba a ser y cualquier otra duda que tuviesen. Esa tarde tenía clases de pintura, pero no tenía muchos ánimos de ir. Quería quedarme en casa o ir a la casa de Nyx. Los momentos que teníamos a solas se tornaban un poco apasionados y podía sentir la tensión de él por estar tan cerca de mí, nunca se había propasado conmigo ni hizo algo que me hiciera sentir inc

