Luz convivió con su madre y hermano por una semana, fueron de compras al centro comercial, Tedy no se separó de ellas ni un instante por órdenes de Fernando, su joven hermano se le salían los ojos al ver los precios, al principio se negaban porque nunca había gastados tantos euros en ropa. —Hermana no gastes tanto, hay otras prioridades. —No te preocupes, por hoy no te fijes en el dinero ni lo costoso que sea la prenda, sino en lo que te gusta, Fito sonrió y comenzó a ver tantas cosas que llamaban su atención, mientras que Luciana se limitaba a sonreír al ver a sus dos hijos juntos, como jugueteaban como si toda su vida nunca se hubieran separado. Después los llevo a conocer la casa de su padre, Luciana la conocía muy bien. —Nana, mira quien regreso. —¡Dios santo, eres tú! —Ambas muje

