Keyla Félix y Rachel me sientan otra vez en una de las sillas en la barra. —Bien Keyla, hoy te dije que la pasarías bien —me habla Rachel —y como mañana no irás a clases, te tengo una sorpresita. Sonríe feliz, le hace una seña al barman y este asiente para luego irse. —Pero te taparemos los ojos —dice Félix. Saca un pañuelo de su bolsillo, se coloca detrás mío y me lo coloca. —Está sorpresa será muy buena —me dice al oído. Simplemente sonrió. Todos mis sentidos se activan al tener los ojos tapados, siento como alguien coloca su mano en mi hombro y puedo asegurar que es Félix. —¡Aquí esta! —escucho gritar a Rachel feliz. —Mierda ¿no es mucho? —pregunta con un tono de voz de preocupación Esteban. Dios ¿de que está hablando? ¿Qué es mucho?, empiezo a ponerme nerviosa, el

