Verónica Hall. Desde que Logan entro al restaurante presentía que esto no iba a terminar nada bien, las miradas entre ambos chicos eran sutilmente desafiantes, como dos vaqueros en medio del desierto a punto de dispararse o bien esperando que alguno suelte una bomba para hacer explotar todo lo que este a su alrededor. No paraban de darse indirectas que solo ellos mismo podían entender, mirándose de reojo, expectantes y con seriedad. Manteniendo ese aire masculino que solo ellos podían transmitir de una forma peligrosa y retadora, como si fueran parte de una escena de novela o película. Lo hacían para molestarse entre ellos y ver quien seria el ganador, pero si pensaban que esa manera de verse y retarse me gustaba, pues no era completamente cierto. No me agradaba que se comporten de esa m

