—Señor, le tengo malas noticias —le dijo un hombre a Abraham. — ¿Que pasa? —La policía está en la ciudad. —Eso es lo de menos, no podrán entra aquí fácilmente. —Pero esa no es la mala noticia, sino que hemos descubierto al traidor. —Dime su nombre. —Fue Silvio, nuestro informante en la policía lo pudo reconocer y se encuentra trabajando con un oficial Carlos Zapata. Abraham se levantó y empezó a patear todo lo que tenía de frente. —No se puede confiar en nadie ahora, se supone que Silvio era el de mayor confianza, era casi mi mano derecha. —Cuidado fue él quien causo todo esté desastre. —Es que debió haber sido él, todo había sido trabajado con el mayor de los detalles, no era para que pasará todo esto. —Hay otra noticia, no se cómo se vaya a tomar está, así que le pido mejor se

