CAPITULO 3 – ALGO ANDA MAL

1047 Palabras
A la salida del Instituto Rosaura salió y no vio a su madre, entonces empezó a preocuparse, ¿Cómo era posible que la dejara de controlar? No era normal en ella así que fue a una cabina telefónica para llamar a la fábrica, le contestó Graciela y le dijo que Mariana se había sentido mal y que aún se encontraba en la enfermería, sin embargo, la muchacha pensó que no sería nada grave así que le pidió que le dijera que la esperaría en casa. Luego de dos horas Mariana llegó a su casa y miró a Rosaura con ternura, la muchacha se había dormido en la mesa haciendo sus tareas así que la despertó para que fuera a su cama, esa noche no hablaron ni cenaron. A la mañana siguiente Rosaura despertó hambrienta, se extrañó de ver a Mariana todavía en cama, entonces se dio cuenta que algo no andaba bien, se acercó a su madre y le dijo: - Mami ¿te pasa algo? ¿Te sientes mal? - Solo estoy cansada pequeña, me dieron unos días de reposo, ¿Tienes hambre? Enseguida te preparo algo y te llevo al colegio. - No mami, mejor descansa, yo puedo ir sola, no queda lejos, mejor yo te traigo el desayuno. - Hoy no asistiré al Instituto y vendré a verte - Oh no hija, por favor, no tengo nada, debes asistir y cumplir las horas de clase, eso te va a servir más, ya le llamo a Tami para que me ayude, solo prométeme que no te irás a ningún lugar que no sea el Instituto. - Te lo prometo mami, tómate este juguito y este sándwich, nos vemos en la tarde. Rosaura salió inquieta, fue a la casa de Tami y le recomendó a su madre, se dirigió al colegio muy pensativa algo le decía que no todo estaba bien, pero confió en su madre y se distrajo en sus clases, a la salida fue al Instituto, no hizo caso de las invitaciones de sus amigas para que aprovechara que su madre no había ido para fugarse, ese fue el inicio del cambio de Rosaura, sin darse cuenta la disciplina iba haciendo efecto en su vida, le faltaba poco para graduarse y pensó en esforzarse más para darle una alegría a Mariana. Tami fue a casa de Mariana y entró para ver si se le ofrecía algo. - ¿Mariana que te pasa? - Ayer me desmayé en el trabajo y me dieron unos días de descanso, eso es todo, el médico me mandó a hacer unos estudios pero no lo creo necesario, ya me siento mejor. - Con la salud no se juega Mariana, vístete y vamos a hacerte los estudios, yo te acompaño, nunca te preocupas por ti. - No es necesario amiga, se me pasará descansando. - ¡No me hagas enojar, vuelvo en 20 minutos y más te vale que estés lista! - Ok patrona, ya me arreglo. Mariana se rió de forma sarcástica pero Tami tenía razón debe cuidarse para su hija. Fueron juntas al hospital, la fábrica tenía un seguro médico para sus empleados muy bueno, gracias a eso pudo realizarse los exámenes médicos en uno de los mejores hospitales de la ciudad.  Mientras esperaban su turno apareció un joven muy guapo, llevaba a su madre a una consulta médica, todos volteaban a verlo pues era realmente apuesto. Rodrigo iba con su madre a la consulta, últimamente Jadira no se concentraba, olvidaba las cosas y se le notaba como confundida, no recordaba el nombre de la servidumbre y perdía la noción del lugar que se encontraba, al principio pensaron que estaba agotada, pero poco a poco esos síntomas se hicieron muy notorios y causaron preocupación en su hijo, finalmente decidió llevarla al médico y se dirigió a la clínica a ver a su médico de cabecera. El médico al recibirlos los abrazó con mucho cariño, eran personas muy cercanas para él, Jadira y sus hijos eran como su familia pues Marcelo Bernal era su mejor amigo, y al morir les encargó que cuidara de ellos, Jadira era como su hermana pequeña así que se preocupó mucho al saber que algo estaba ocurriendo con ella. - Jadira que gusto verte, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, ¿Cómo has estado? Y Rodrigo déjame felicitarte estás en la boca de todos, tus obras son magníficas, te estás convirtiendo en un pintor de fama mundial, seguro Marcelo estaría muy orgulloso de ti. - Gracias Daniel, tú has sido parte de este éxito, pues te convertiste en un padre para mi le contestó abrazándolo. - Te he traído a mi madre, pues eres el único que puede convencerla para que reciba atención médica. - Calla hijo si no es nada, solo es cansancio acumulado, toda una vida de trabajo duro y de cuidar a mis 3 hijos que no fueron nada fáciles, pero Daniel que bien te ves y ¿cómo está tu esposa? - Perfectamente Jadira, ya estoy pensando en retirarme, como dices, el cansancio de tanto trabajo ya nos pide que descansemos, esta clínica es mi mayor legado y puede manejarse perfectamente sin mí, pero todavía puedo dar más aún no me decido en una fecha de retiro, aunque si no lo hago yo, seguro mi esposa lo hace, está contando los días para que eso ocurra y le cumpla la promesa de hacer un viaje al otro lado del mundo. - Me parece justo, el sacrificio ha sido de los dos mi amigo. - Así es,  Jadi, Graciela ha sido mi gran apoyo, no sé qué haría sin ella, de igual forma sé que la clínica estará en buenas manos pues a mi salida espero que ustedes la vigilen ya que sus acciones son bastante significativas también. - A mí no me mires dijo Rodrigo, yo no serviría para estar metido en una oficina, mejor no pensemos en eso y cuanto te decidas le hablamos a Antonio para que se sacrifique, a él le gusta la administración y no creo que se oponga, pero para eso falta mucho. - Creo que más pronto de lo que imaginas tocará hacer esa llamada Rodri, bueno, empecemos el chequeo para saber qué le pasa a mi querida Jadi.
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