Capítulo 25 Extrañas pasiones. Estefan le hizo cambio de luces y la camioneta las apagó, seguidamente arrancó y pasó por nuestro lado, deteniéndose. Casi esperaba que bajaran la ventanilla y apareciera una pistola, con las cosas raras que habian pasado los ultimos días realmente no me parecía disparatado, sin embargo cuando bajaron la ventanilla del conductor, pude ver al señor Foster, nuestro vecino de enfrente. Que alivio. -Los tengo en la mira –bromeó con una sonrisa divertida, Estefan bajó el vidrio y el señor Foster me señaló juguetonamente con su dedo-, picarones, podrán estar comprometidos, pero no veo ningún anillo en el dedo de la pequeña Francia. Me tensé un poco por su broma de mal gusto, pero él tenía una personalidad demasiado alegre, su buen humor era contagioso. Seguida

