Nuestra primera labor fue intentar buscar el animal del que provenía el virus. No era muy complejo, ya que los asistentes de la investigación habían encontrado algunos rastros y en pocas horas habíamos dado con el animal: murciélago. Nuevamente eran los murciélagos, pero preferíamos que fuese así y de esa manera no tendríamos muchos problemas por investigar nuevos animales que nunca habíamos tratado en nuestra vida. — Los asistentes se encargaran del análisis del animal —Félix comentó—. Nosotros intentemos estudiar el virus en sí. — Está bien. Cada uno se dedicó a una labor diferente y nuestro tiempo pasó con rapidez. Pronto ya estábamos con hambre y decidimos salir a almorzar. Yo no podía pasar mucho tiempo sin comer o mi estómago me jugaba una mala pasada. — ¿Cómo te has s

