No fue mucho lo que me tardé buscando un atuendo adecuado. Durante la cena, fui testigo de como Luis miraba a mi madre, realmente parecía que ella sí le importaba. Yo a los dos sí les veía futuro, y se me ponían los ojos llenos de lágrimas ante ese porvenir que de seguro pasaría. Nunca noté a mi madres tan feliz en la vida. Salvo cuando mi padre vivía. Sin querer, mientras ellos se ponían aa hablar de asuntos de trabajo, y luego trivialidades solamente, yo ausente, me fui yendo con mis pensamientos que visitaron rápidamente el recuerdo de papá y yo. _ Recuerdo que estaba pequeña, solía ir a un parque que quedaba cerca de casa y mi padre siempre me empujaba. Era lo más divertido del mundo, mientras muchos niños preferían una consola de videojuegos o ver la tele, yo moría por irme con él

