Me remuevo en la cama. Agu. Que cómodo todo. Estoy cómoda, estoy calientita y todo es mágico. Abro los ojos lentamente, hay poca luz pero la que entra de la ventana es lo suficiente para verme que ha atardecido. Me he quedado dormida tras comprar las cosas más importantes para la casa. He comprado un televisor, una cocina y una cafetera. Increíble. Después de comprar eso decidí tomar una siesta, ahora la pregunta es ¡Como demonios he llegado a la cama! Me levanto de la cama y me desperezo, chequeo la hora en mi móvil. Casi las ocho de la noche, he dormido como dos o tres horas. Mi computadora está en la mesa. La ventana está cerrada. Salgo de mi habitación y agradezco haberme acostumbrado tan rápido a una cama pequeña, no puedo moverme para todos lados porque puedo caer pero en fin, es un

