Entramos al estacionamiento de un edificio de apartamentos, no es muy grande pero es... no lo sé, nunca había visto uno de estos, es bonito, me gusta. Las calles se ven tranquilas, es decir hay niños por ahí andando en bicicleta y algunas personas corriendo, tengo que comenzar a hacer ejercicio también o terminare sirviendo de hamburguesa. Consulto la hora en el reloj del auto y ya es casi medio día. El edificio al que hemos llegado no se ve viejo pero si es un edificio común y corriente. Me gusta porque se ve muy bonito y tranquilo. Se parece a una torre de juguete que tiene Bear. Labrador no dice ni pio, está cansándome pero lo puedo comprender aunque no lo diga. Su mujer parece haberlo dejado en un muy mal estado, pobre hombre, si fuera mío le besara y le hiciera dejar de pensar en esa

