Despues de casi once horas de vuelo por fin hemos llegado a Paris. Estoy tan cansada que solo pienso en la cama del hotel y en ponerme a dormir, aunque los pequeños parecen tener energia de sobra. A mitad de vuelo se quedaron dormidos y han estado asi cerca de cuatro horas. Creo que me arrepentiré de haberlos dejado dormir, eso sin duda. Cuando bajamos del jet un coche nos esta esperando para ir al hotel. Los azafatos nos ayudan con las maletas y yo mientras tanto pongo a los niños en el coche, les pongo el cinturon a cada uno y me subo con ellos atras tambien. Cuando Jared termina de dejar todo listo tambien se sube al coche y poco despues nos ponemos en camino hacia el hotel. El recorrido hasta el hotel se hace largo tras el largo vuelo, pero nada que el cuerpo no pueda aguantar y mas

