Tras terminar de desayunar, los cuatro nos ponemos en marcha y vamos paseando hasta donde se encuentra la torre eiffel, no esta demasiado lejos de la cafeteria y ademas hace un dia estupendo para pasear por las calles. Diez minutos despues hemos llegado hasta la torre y debo admitir que es jodidamente impresionante. Los mellizos estan alucinando con su tamaño y estan empeñados en subir hasta arriba para ver la ciudad desde lo alto. Sin duda tienen que ser espectaculares pero tendremos que dejarlo para otro dia si queremos seguir viendo distintas cosas de la ciudad. Ademas, necesito hacer algunas compras de cosas que necesitan los pequeños. —¿Que os parece si vamos a comprar algunos cuentos para que podamos leerlos esta noche en el hotel antes de dormir?— pregunto mirando a los mellizos

