Cuando Joseph salió de la oficina Emma cayó en la silla y lloró a más no poder, pero era necesario, su plan tenía que seguir y sabía que Joseph la ayudaría. —Vaya —habló Dorian — eso fue muy creíble, hasta yo llegué a pensar que de verdad no querías estar con él, realmente te felicito, ahora nos vamos a ir para mi casa y empezaremos a planear tu boda — Emma lo miró y sonrió aún con lágrimas en los ojos, pero a Dorian no le gustó la mirada que vio en su princesa. —Te equivocas Dorian, contigo no voy a ir a ningún lado, si bien no puedo volver con Joseph y tampoco con Tony, mucho menos iré contigo, buscaré un lugar largo de los tres — Dorian iba a interrumpirla, pero Emma no lo dejó — ¡NO!, no voy a permitir que me amenaces, una vez más, se que debo estar separada de Jo

