Federico. Bailamos el vals mirándonos a los ojos y no puedo parar de sonreír, mi esposa al fin, como dicen ellos, mi esposa por las leyes terrenales y las celestiales, debo admitir que a mi mucho no me importa, pero a ella si, porque para mi con ser pareja, con vivir juntos, con tener un hijo ya es compromiso suficiente, pero ella tiene otro concepto de vida y mas de vivir juntos, puede que el que sepa como comenzamos la juzgue, le diga que es una falsa, una hipócrita, pero yo no, yo solo vi una mujer que no sabia que hacer, y que el idiota de Jonás no tuvo el privilegio de conocer a la verdadera mujer que es y tampoco se interesó, yo si, quise ver todo lo que es. —Creo que ya es suficiente, Samu esta un loco con mi mamá. —Uh Señor. —le doy la última vuelta y vamos por mi hijo, le estir
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