Capitulo1:"La tormenta"
El sonido de la lluvia golpeando los ventanales era lo único que rompía el silencio del café.
Lía se encontraba sola, recogiendo las tazas que quedaban sobre las mesas. Afuera, la calle estaba vacía, cubierta por la neblina y el reflejo de las luces amarillas.
Justo cuando iba a cerrar, la puerta se abrió de golpe.
Un hombre entró, empapado, con el cabello pegado al rostro y la respiración agitada.
—¿Puedo quedarme hasta que pare? —preguntó, con una voz grave, un poco ronca.
Lía lo observó con cautela.
—Sí… claro. —se apresuró a decir, secándose las manos con el delantal.
El hombre dejó su abrigo sobre una silla y se sentó junto a la ventana. Había algo en su mirada —una mezcla de cansancio y tristeza— que la desconcertó.
—¿Café? —ofreció ella.
Él asintió.
—n***o, sin azúcar.
Mientras el aroma llenaba el aire, Lía no podía evitar mirarlo. Tenía unos treinta años, los rasgos marcados, las manos grandes, y una forma de mirar el mundo como si hubiera visto demasiado.
Cuando le llevó la taza, sus dedos se rozaron un instante.
Fue un toque leve, pero suficiente para que ella sintiera un escalofrío recorrerle el cuerpo.
—Gracias —dijo él, sin apartar la vista.
—De nada —respondió ella, intentando sonreír.
Nadie más habló durante varios minutos. Solo la lluvia.
Hasta que él rompió el silencio:
—¿Siempre llueve así aquí?
—A veces. Pero hoy… parece que el cielo necesitaba llorar un poco más.
Él soltó una leve sonrisa, la primera de la noche.
—Quizás por eso vine.
Lía lo miró, intrigada.
—¿A qué se dedica? —preguntó.
—A empezar de nuevo —respondió él, bajando la mirada hacia la taza.
Había algo en su tono que la dejó sin palabras. No sabía por qué, pero sintió que aquel hombre no solo estaba de paso… sino que traía consigo una historia que cambiaría la suya.
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