Nina Salgo del departamento y me dirijo hacia la mansión del señor Williams. Estoy nerviosa, mis manos sudan. Escucho que suena mi celular, pero no presto atención, así que pongo atención al camino. Cuando llego a la mansión, el guardia de seguridad me recibe en la entrada. —Buenos días, señorita. Supongo que usted es Nina Brown. Le sonrío y asiento. —Sí, soy la nueva asistente del señor Williams. —El señor ya la está esperando. Agradezco e ingreso a la mansión. Vaya, que es enorme y muy hermosa. Estaciono mi coche y bajo de él. Estoy a punto de tocar la puerta cuando se abre una mujer un poco mayor me sonríe. —Buenos días. El señor Williams la está esperando en su despacho. —Muchas gracias. ¿Me indica por dónde es, por favor? —Claro que sí. Venga conmigo. ¿Se le ofrece algo de t

