Nina Cuando llega Maty con esa noticia, mi corazón se acelera. Empiezo a caminar a paso rápido siguiendo a Mateo. Noah viene detrás de nosotros sin decir nada. Cuando estamos enfrente de la habitación de mi madre, estoy a punto de abrir la puerta y Noah me detiene. Estoy nerviosa, quiero que ella esté bien. Cuando toma mi mano, yo volteo y lo miro. Él sonríe. —Tu madre debe verte tranquila para que no se altere, así que espera un poco y respira hondo. Hago lo que me pide y, después de estar un poco más tranquila, abro la puerta. Ver a mi madre tan pálida con sus ojos cerrados la verdad es que me parte el corazón. Dios, ella siempre ha sufrido tanto y ahora esto, con pasos lentos, me acerco a su cama. Maty viene a mi lado. Cuando estoy a un lado de su cama, tomo su mano; está helada. Yo

