—Señorita estrella despierte, señorita, su padre la está llamando por teléfono... Despierto frotando mis ojos, debido al llamado de la secretaria, ella sostiene el teléfono y es mi padre. —Si, dime papá—digo con cansancio en mi voz. —Estrella muchas gracias hija bella, muchas gracias. —¿Te gusta papá? —Claro que me gustó, y me alegra tanto de que el viaje sea mañana mismo. —Me imagino. —Bueno hija hablamos en casa. —Esta bien padre, cuidado te va a dar un infarto de la alegría. —Más bien creo que sí. Mi padre cuelga el teléfono y yo recuerdo el sueño tan macabro que tuve con Omer, mi piel se eriza al recordar esa imagen tan espantosa, ¿violento el? al contrario el con Migo es muy delicado. Cuando Henry compro el auto se fue, yo le envié un mensaje a Camí y luego me quedé dormida

