La sala quedó en silencio y Alessa se refugió en los brazos de Yasir, mientras lloraba desconsolada, miraba a su tío que tenía la cara distorsionada del dolor. Su hijo siempre fue un hombre correcto y de bien. —No estoy segura de que usted debe de ver el vídeo señor Morgan. —Era mi hijo. Necesito saber a que hizo esa degenerada con él al punto de que el consumiera drogas y se suicidara. —Está bien, como usted prefiera. Le dio la tablet a Alessa, a sus lados se acercaron Yasir, Camilo y su tío, para ver. —"¿Esta drogado?". —"Completamente, luchó contra nosotros" —"¿Estás seguro que esa droga es buena?”. —"Me molesta que no confíes en mi, Amanda. Te conseguí una muy buena dosis de la bien llamada "droga de la violación". —"¿Le hará algún daño?". —"No. Solamente alterara sus sentido

