Antón. Abro mis ojos y al primero que veo es al tío Mikel, paso la lengua alrededor de mis labios resecos, los párpados aún los siento pesados y respiro con alivio al saber que no morí. __¡Hijo! – exclama el tío acercándose a revisar mis ojos. __¿Como te sientes?. __Bianca ¿Esta aquí? – indago para saber si al menos le importo en algo, el tío me mira y asiente. __Esta desde ayer esperando a que despiertes. __¿Puedes decirle que quiero verla? __Esta bien, pero antes debes decirme que pasó ¿quién te disparó? __No se, no le conozco, nunca antes le había visto, lo que si se es que conocía a mi padre. __Mmmm ya veo, ya vez lo que ocasionas con esa absurda venganza, Mario no descansará hasta cobrar venganza por su hija. __No era Mario, a él ya lo conocí y sobre todo lo dejé más

