Ambas amigas llegaron al hospital diez minutos después, Daniela fue muy exigente con el taxista para que acelerara y casi traspasara los límites de velocidad. Por una vez Ana Marie agradeció la intensidad de su amiga, cuando entraron al hospital, la chica pidió amablemente a la recepcionista por la ubicación de la familia Giménez; la mujer señalo la sala de espera y, antes de que pudieran entrar a dicha sala Álvaro las detuvo. – ¿Todo está bien con tu hermano? ¿Tu estas bien? Y ¿los niños? ¿Cómo están los niños? –Pregunto rápidamente Ana Marie, Daniela le dio un codazo para que respirase un poco. Álvaro sostuvo sus hombros, sobándolos un poco. –Tranquila, diablilla, todo está bien. El accidente fue leve, mi hermano termino algo golpeado, pero está bien. – ¿Y los niños? –inquirió Danie

