La cuenta regresiva ya comenzaba, solo faltaba cuarenta y ocho horas para que acabase el año. Muchas cosas habían pasado desde entonces, su hermana, Ana Lucia, se había ido de casa dejándola con un sentimiento de culpa y decepción hacia sí misma por no haber sido una hermana modelo; pero gracias a Daniela, su mejor amiga y compañera de piso, se dio cuenta de que las decisiones que su hermana había tomado en ese momento eran suyas y que ella no tuvo nada que ver con eso. También, que no debía ser perfecta para ser un ejemplo cuando se estaba limitando a sí misma, usando cadenas que la limitaban de su potencial como persona. De equivocarse y aprender de ello que, con cada fracaso, aprender de ello y ser mejor. ¿Quién diría que a veces hay que caer en lo más bajo para que luego, la única opc

