Una vez que Tania le indica en donde encuentra las sábanas limpias, Daphne comienza a moverse por el cuarto con cierta dificultad. Se encarga de remover la ropa de cama e higienizar el colchón, para luego colocar toda la ropa de cama limpia. Sin que nadie se lo ordene, toma cada una de las prendas que ha sacado y se va al primer piso preguntando por el cuarto de lavado. Y allí es donde comienza la primera parte de los abusos de Tania. —Lo siento, querida. Pero me temo que no podrás usar el cuarto de lavado. En la parte de atrás de la casa hay un lavadero y allí es donde deberás lavar cada una de las prendas de cama, al señor le gusta que se haga así. —Perfecto —Le responde Daphne sin darle mayor pelea, ya que le sorprendería que le pusieran las cosas fáciles. Se arremanga el mono de tr

