Magnus ve salir a Daphne de la sala y se queda mirando aquel fuego que la muchacha ha encendido con una destreza impresionante. Se acerca al atizador y cuando lo toca, siente lo pegajoso de la sangre que la chica ha dejado. —Demonios —Dice con los dientes apretados y vuelve a dejar el atizador en donde estaba. Sigue el recorrido que Daphne pudo haber hecho y cuando llega a la cocina pregunta por ella. La mujer mayor que intentó ayudarla le dice que la vio entrar al baño de empleados, Magnus se dirige hacia el lugar y para cuando va a tocar la puerta, oye un golpe seco del otro lado. Empuja la puerta con fuerza y cuando la abre, ve a Daphne desmayada con una toalla en la boca y con el alcohol derramándose en el suelo. —¡Ayuda! ¡Necesito que me ayuden! —La mujer llega junto a él y Magnus

