FINAL (Part I)

4747 Palabras
La verdad está con el peor estado de ánimo posible para tener una conversación calmada. Su día ya había sido una completa mierda y seguramente tenía cara de asco y desprecio por la humanidad en ese momento, porque incluso una señora lo miró asustada, alejándose lo más que pudo de él en el congestionado vagón del metro. No había dormido bien en la noche, se quedó dormido en una de sus clases –y lo regañaron-, justo hubo un accidente y el metro se demoró en pasar y lo peor de todo, Chanyeol se enteró de que iba a hablar con ZiTao –cortesía de Baekhyun, por supuesto- y casi no lo deja subir al vagón, advirtiéndole que no tropezara con la misma piedra. En fin, está a punto de explotar y no sabe cómo reaccionará al ver a ZiTao, no cree poder soportar sus explicaciones, sus ojos llorosos o su silencio cuando todo termine mal. El metro se detiene en la estación de Yeouido y por un momento duda en bajarse, está nervioso, ansioso y molesto. Al final, es el sonido de las puertas avisando que van a cerrarse lo que le hace apresurarse y salir justo antes de que la puerta lo separe de su maleta. Siente un alivio momentáneo. Al levantar la mirada ve una figura esbelta apoyada contra la pared contigua a la salida de la estación. ZiTao también se da cuenta de su presencia y durante algunos segundos se quedan observándose en silencio, como midiendo la densidad del aire que rodea al otro. Sehun suspira, intentando mantener la compostura, aunque ya no logra mantener su expresión neutra, por lo menos puede aparentar. Camina con relativa tranquilidad hacia el rubio y se detiene a unos metros de distancia. – ¿Y bien? – se limita a preguntar. Solo quiere salir de eso lo más rápido posible, antes de que el aroma dulce de la fragancia de ZiTao le haga suavizar su determinación. – Sehun-ah...–ZiTao frunce el ceño y estira su mano para tocar la del menor, quien esquiva el movimiento rápidamente– Está bien, lo siento... no debí intentar hacer eso. Hablemos en otro lugar, tengo algo preparado. Sehun se siente un poco mal por lo que acaba de hacer, nunca había visto esa expresión en el rostro de ZiTao, esa sonrisa forzada y que incluso se ve dolorosa. Hasta es nostálgico ver su espalda ancha delante suyo con los hombros un poco caídos. Hace unas semanas estaría caminando a su lado, riéndose de sus bromas, rozando sus nudillos con los propios y mirándolo de reojo con picardía. Ahora tiene que sacudir ligeramente su cabeza para alejar esos pensamientos y no perder la concentración. – ¿Qué es esto? – pregunta bastante confundido al hallarse frente a un hotel. – No te preocupes, no haré nada fuera de lugar– no es que esas palabras le hayan hecho sentir confianza, pero no tiene otra opción más que seguir a ZiTao. Si lo piensa bien, es un lugar con bastante privacidad para tener una charla seria y lo mejor es que no tiene ningún lazo con su relación, así podrá estar más tranquilo. ZiTao se detiene frente a una sala, el personal del hotel lo saluda a él y a su acompañante y abre la puerta. Es una especie de sala de conferencias de un tamaño reducido, hay solo unas cuantas luces prendidas de manera que solo se ilumina el frente de la sala, en donde se encuentra la pantalla de proyección y una mesa para conferencistas, junto al atrio del presentador. ZiTao lo invita a sentarse en la primera fila mientras él sube a la tarima y enciende el ordenador que se encontraba sobre la mesa. Sehun no puede hacer más que preguntarse qué carajos estaba pasando y por qué. No estaba de muy buen humor como para perder el tiempo con alguna broma. Sin embargo, se queda callado y espera por lo que ZiTao tenga preparado. El mayor enciende con un control remoto el video-beam de la sala y comienza a proyectarse la pantalla del ordenador sobre la tela blanca. ZiTao pone un video que tenía listo en el escritorio y se sienta en el borde de la tarima. Sehun lo mira con el ceño fruncido, demandándole alguna explicación: El rubio solo le sonríe y le señala la pantalla. En este punto lo único que hace es suspirar y ver lo que sea que haya en el video. El clip comienza con unas fotos de ZiTao, las mismas que ya había visto en su álbum cuando estaba en su casa. Sehun se siente un poco incómodo al recordar eso. No es que el mayor lo estuviera escondiendo, no debió haber husmeado en algo tan personal. Dado que ya ha visto las fotos también siente que ha dañado la intención de ZiTao de mostrárselas, aunque no entiende muy bien qué ganará haciendo eso, ¿de qué servirá mostrarle sus fotos para arreglar su relación? Simplemente no lo entiende, o más bien, no lo entendía hasta que comienzan a aparecer fotos que no había visto en el álbum. Entonces, su corazón se sobresalta ligeramente. Ve una foto de ZiTao junto a otro tipo, quien le pasa el brazo sobre los hombros. En la siguiente están en una especie de balsa sobre lo que parece un lago, ZiTao se ve feliz... ese debía ser Yifan, quien lo acompañaba en las siguientes tres fotos. Más adelante había fotos de ellos dos en un grupo más grande, en un bar. Luego fotos de ellos dos en un partido de basquetbol. Y por último una foto algo borrosa en la que ZiTao estaba tirado en el piso con latas de cervezas a su lado. En ese momento el rubio se levanta y detiene el video. Sehun lo mira confundido. – Patético ¿verdad? Mis amigos me tomaron esa foto para que nunca olvidara lo patético que me veía en ese momento. Pero yo fui y quité todo lo que me recordaba a Yifan de mi vista, estaba demasiado herido y creía que con esconderlo estaría mejor, ahora sabes que eso solo lo empeoró... En todo este tiempo no había cambiado nada, seguía siendo igual de inmaduro, igual de cobarde e inseguro. No sabes cuánto lamento haberme acercado a ti de esa forma y haberte herido como lo hice, sinceramente hasta yo creo que no merezco estar a tu lado– ZiTao, que hasta ahora había estado hablando con la mirada caída y masajeando su cuello, levanta la cabeza para enfrentarse a los ojos de Sehun– Pero... no quiero perderte. Puede ser egoísta de mi parte pedirte que me perdones luego de lo que hice, de cualquier forma no quiero que pienses que mis sentimientos no eran sinceros y que no lo siguen siendo... – Excusas...– Sehun está a punto de llorar, pero se contiene, aunque le arden los ojos mira a ZiTao con fiereza. – No... no quiero que pienses eso, no quiero excusarme. Sé que lo que hice estuvo mal. Solo quiero que entiendas que en ese momento titubeé, era demasiado débil y no pude evitar confundirme y que mi mente se volviera un desastre, PERO...– ZiTao no sabe ni cómo hacer para insistir, para explicarle a Sehun. Sus manos tiemblan y abre la boca varias veces intentando articular algo– Pero... nunca dejé de pensar en ti. Si logré sobreponerme a ello y terminar definitivamente con Yifan fue por ti, porque... eres lo más importante para mí ahora, he querido decírtelo todo este tiempo pero me evitabas... – No lo sé, Tao...–el mencionado baja saltando desde la tarima y se acerca a Sehun, poniéndose de rodillas frente a él, agachando la cabeza en señal de disculpa. – Lo siento... lo siento tanto. Sé que puedes sentirte incómodo viéndome así, pero no quiero seguir arrepintiéndome, quiero que sepas que estoy haciendo todo esto de corazón, porque creo que estas en todo el derecho de odiarme. – No te odio...– ZiTao levanta la cabeza de repente, abriendo los ojos y la boca sorprendido, Sehun tiene una expresión seria y mira hacia un lado de la sala– No te odio, pero... todavía me duele... – Sehun-ah– ZiTao toma la mano del menor y se levanta para sentarse a su lado– ¿Viste las fotos, verdad? ¿Viste lo diferente que era mi vida? y cuando llegué aquí... cambiaron muchas cosas, pero en el fondo yo seguía siendo igual. Quizás no se note mucho en las fotos, pero seguía igual de inmaduro y... estúpido. Yifan... fue una parte de mi vida que quise borrar por mucho tiempo y ahora, después de conocerte, después de que pasara todo esto, entendí que no debía borrarlo sino enfrentarlo. Mientras estábamos separados me reuní con él, extrañamente estaba muy calmado, estaba pensando en que quería contarte lo que había pasado cuando todo terminara. Simplemente hablé con él y no me sentí como un adolescente, no me sentía tan pequeño y endeble al estar con él como antes. Éramos dos adultos resolviendo nuestros problemas, él aceptó seguir con su vida al verme tan serio y yo me sentí tan relajado luego de eso... Sehun-ah... solo quería abrazarte y que me felicitaras, pero ya te había herido demasiado y no sabía cómo remediarlo, no sabía cómo acercarme a ti, incluso intenté ir a tu universidad, pero ya sabes cómo terminó eso... – ¿Y por qué no me enviaste un mensaje? – Sehun seguía sin mirarlo a los ojos, aunque no había retirado su mano de la de ZiTao. – Si ya me ignorabas en persona seguro ni mirarías mis mensajes ¿no es así? – ciertamente, no podía negarlo. –... ¿Por qué perdiste contra Chanyeol en esa pelea? ¿No se supone que sabes artes marciales? – Perdí porque él fue quien me recordó que era patético, ¿no era bastante inmaduro estar peleando con él? Sinceramente pude haberlo dejado inconsciente pero... tú no estarías nada feliz con eso y yo no me sentiría mejor– Sehun sonríe levemente, pensando en lo molesto que estaría Chanyeol si escuchara eso. Luego suspira. – Así que... ¿él ya se fue? – Hace dos días salía su vuelo a China– ZiTao siente que el corazón se le saldrá por la garganta y aprieta un poco más la mano de Sehun, temiendo que se le escape. No sabe si sus palabras han sido suficientes, no sabe si Sehun, aunque no lo odie, ya no lo quiera de la misma forma. – Te felicito... al fin pudiste dejar atrás tu pasado... incluso me siento un poco orgulloso– entonces, a pesar de la resistencia del mayor, Sehun aparta su mano y se pone de pie. ZiTao pone una expresión de angustia mientras se pone frente a él. Quiere decirle tantas cosas a la vez para pedirle que no se vaya que nada sale de su boca. Sehun no quiere seguir soportando sus intentos– Tao... yo... – Te amo– lo interrumpe de repente, con el corazón a mil y unas ganas enormes de abrazarlo para que no pueda irse. Sehun al fin lo mira a los ojos, completamente sorprendido. – ¿Qué estás... diciendo...? – Te amo, Sehun-ah, déjame intentarlo de nuevo... por favor... – Tu...– Sehun suspira y frunce el ceño, pasándose una mano por el cabello, notablemente molesto– Mira... ya no sé qué pensar. Me dices que me amas, pero he llegado a creer que si todo este tiempo me amaste a medias, seguirá siendo igual siempre —Sehun aprieta la mandíbula, tal como pensaba, ahora le es demasiado difícil ocultar lo que siente, en cualquier momento las lágrimas que contienen tantos sentimientos juntos se desbordarán. — Si te amara a medias... por lo menos podría ser medianamente feliz, pero entonces ¿por qué estoy completamente triste? ¿Por qué me duele tanto? Sé que fui un completo idiota, lo lamento... estaba tan confundido. Sehun... no sé cómo demostrártelo, ¡pero estoy seguro de que lo único que quiero de verdad en mi vida eres tú! Dime qué puedo hacer para que confíes de nuevo en mí, estoy desesperado... –y realmente sus acciones reflejan su desesperación, tiene ambas manos apretando los hombros de Sehun mientras lo mira con ojos llorosos. — Eso tendrías que decidirlo tú — con esto Sehun se desprende de su agarre y se da media vuelta, simplemente se irá de nuevo. ZiTao no quiere volver a ver su espalda alejándose de esa manera, sin poder correr tras él y abrazarlo. Sin hacer nada y arrepintiéndose luego mientras llora como un niño pequeño en la soledad de su apartamento. Así que simplemente lo hace. Sehun queda inmóvil con los brazos de ZiTao rodeándolo desde atrás. Intenta zafarse y decirle que lo deje ir, pero ZiTao se aferra a él, resolviendo finalmente depositar sus esperanzas en una última proposición. – No quiero dejarte ir... pero tampoco puedo retenerte si no quieres estar conmigo. Si aún después de lo que dije no puedes perdonarme, si aún después de verme no sientes nada más que resentimiento y dolor... no puedo seguir hiriéndote con mi presencia o con mi egoísmo. Yo... no quiero rendirme todavía, te amo demasiado y quiero empezar de nuevo contigo, esta vez haciendo las cosas bien, esta vez podría ser yo quien te espere. Quizás, luego de un tiempo, puedas perdonarme. No voy a presionarte, no tengo el derecho, solo te pido que no me evites. Diciendo esto ZiTao lo suelta, Sehun se queda quieto por un momento antes de retirarse con una expresión seria. ¿Eso significaba que no lo había rechazado por completo y que aún tenía una esperanza? ZiTao queda en silencio en la sala vacía, sin saber muy bien lo que debe hacer. --- Algunos días después, Sehun sigue pensando en aquella reunión y en su cobardía al dejar plantado a ZiTao sin decir nada. Es que no sabía cómo reaccionar, una parte de él quería sonreír y darle una segunda oportunidad y por otro lado no quería volver a tener la incertidumbre de si todo saldrá bien o si volverá a ser lastimado. Es difícil dejar atrás lo que pasó y pensando en eso ahora entendía un poco más a ZiTao y su sufrimiento con su anterior relación. No es que por ello justificara lo que había hecho, pero ya no lo culpaba tanto. No es que quiera hablar con él todavía (porque aún no está listo para responderle), pero siente un malestar en el pecho cuando se entera de que a ZiTao lo han cambiado de departamento. Esto último no solo le parece extraño sino que incluso siente un poco de enojo al pensar que el mayor le había dicho que no lo evitara. ¿Cómo se supone que iba a evitarlo si ni siquiera estarían en el mismo piso? ¿Cómo iban a verse así? ¿Cómo planeaba "empezar de nuevo" si no se veían? Todas esas preguntas son sacudidas fuertemente de su cabeza cuando revisa su celular y encuentra un mensaje de ZiTao preguntándole cómo ha estado su día. Era absurdo pensar siquiera en una respuesta honesta. ¿Qué le diría? ¿Que había sido una mierda de día porque había estado pensando en él y en la posibilidad de no volverlo a ver? Su orgullo no le permitiría admitirlo. Es así como termina respondiendo con monosílabos. Un "Bien" es la fachada que cubre todos sus miedos, su debilidad, sus ganas de preguntarle por qué se ha ido del departamento, sus ganas de llamarlo y escuchar su voz. Se aguanta, porque se supone que había decidido dejar atrás todo, le había dolido tanto lo que pasó... pero ahora solo podía pensar en que ZiTao ya se había disculpado y le había explicado toda la situación. Tal vez... tal vez podía creer que todo iría bien, tal vez podía pensar en volver con él, en decirle que aún piensa en él aunque ha intentado olvidarlo, que su existencia es indeleble y que aún lo quiere. Pero tiene miedo. "Me alegra, buenas noches, Sehun-ah. Descansa." es lo último que ve en la pantalla de su celular antes de apagarlo e intentar dormir. Ese mismo procedimiento se repite casi todos los días, a veces es un mensaje de buenos días y otras uno de buenas noches. A veces Sehun no responde, porque sus manos tiemblan, porque quiere preguntarle muchas cosas, pero tiene miedo de arriesgarse. Baekhyun ya le advirtió por segunda vez que pensara muy bien en lo que estaba haciendo, que hiciera las cosas de forma en que no tuviera que arrepentirse después, pero nunca le dejaba claro si estaba de acuerdo en que volviera con ZiTao o no. Era la primera vez en la que Baekhyun parecía no querer influir en su decisión y no sabía muy bien qué pensar sobre eso. Por otra parte, le parecía extraño que Chanyeol no se hubiera enterado. Quizás Baekhyun se dio cuenta al fin, después de lo que pasó con él y ZiTao, que no era buena idea contarle sobre esas cosas al más alto, que solo empeoraría la situación. De cualquier forma, gracias a la falta de presión y, por consiguiente, a la reducción de su estrés, Sehun se siente progresivamente más tranquilo. Sin embargo, tienen que pasar algunas semanas antes de que decida preguntarle a ZiTao, luego de su respuesta a su saludo habitual, por qué cambió de departamento. "Joonmyeon-Hyung necesitaba a alguien en otro departamento urgentemente y me pidió el favor, incluso me subió el sueldo. No podía desaprovechar la oportunidad ¿verdad?" Su respuesta termina con un emoji sonriente. "Ya veo, tienes razón. Es solo que pensé que tu especialidad era el diseño y no la parte comercial." Sehun se aventura por primera vez a seguir la conversación. "Hice una capacitación de ese estilo hace tiempo, por eso puedo hacer ambas. Sehun-ah, deberías tener varias posibilidades cuando termines tu carrera, no siempre se consigue lo que uno espera." "Tienes razón." "Sehun-ah..." el nombrado siente un poco de ansiedad al ver los puntos suspensivos y empieza a ponerse nervioso cuando ZiTao se demora en enviar lo que está escribiendo. "¿Quieres ir a almorzar mañana? Encontré un nuevo restaurante cerca de la estación." Unos segundos después envía otro mensaje "Entiendo si no quieres..." Sehun esboza una sonrisa al pensar en la cara de ZiTao al escribir esos mensajes. La verdad... quiere decirle que sí. "Me inscribí a un programa de acompañamiento en la universidad, me dan el almuerzo en la cafetería" Era muy pronto aún, no sabría cómo comportarse ahora que su corazón estaba siendo sacudido por tantas emociones. Sin embargo, pronto se arrepiente de su negativa cuando esa misma noche ZiTao le envía un mensaje preguntándole si aún siente algo por él o si definitivamente no tiene esperanzas. Sehun no responde. O más bien no se atreve a hacerlo. Sus dedos se entumecen en cuanto intenta enviar un corto mensaje diciéndole que todavía siente más cosas por él de las que se había permitido cuando decidió olvidarlo. ¿Podía llamar a eso karma? Estaba sintiendo un miedo y una ansiedad horribles y no sabía ni cómo continuar. Quizás así se había estado sintiendo ZiTao todo ese tiempo. La sensación de querer arreglar las cosas, pero que algo en su interior le impida hacerlo es desesperante. Tal vez esa sea la forma en la que su corazón se protege para no volver a ser lastimado. Pero también sabe que en realidad solo está huyendo, solo se está rindiendo para no tener que lidiar con el problema, no quiere volver a sufrir pero... no ha dejado de hacerlo desde que su relación con Tao terminó así que... ¿por qué no mandar a la mierda su orgullo? ¿Por qué no darle otra oportunidad? No solo a ZiTao, sino a sí mismo. Tiene ese debate mental por varios días, pensando ingenuamente que tiene todo el tiempo del mundo, cuando él mismo sabe que la espera es dolorosa. Se da cuenta tarde de que al parecer ZiTao no es muy paciente. El propio Joonmyeon, su jefe, lo había llamado a su oficina para decirle que ZiTao había comprado un tiquete de avión a su ciudad natal y que estaba preocupado, porque ZiTao no le había dicho nada sobre eso. Solo se enteró por una notificación de uso de la tarjeta de la empresa que era otorgada a los empleados de alto rango. ¿En qué estaba pensando ZiTao? ¿Por qué se iba de esa manera? Incluso estaba preocupando al presidente Kim. ¿Lo hacía porque no le había respondido? Pensar en eso solo le producía una mezcla de enojo y preocupación. Ni siquiera había pasado tanto tiempo, solo tenía que... esperar un poco más. – ¡Ughh! – Sehun se revuelca en su cama, pensando en lo estúpido que sonaba eso ahora que la situación se había volteado. A él mismo no le hubiera gustado escuchar a ZiTao diciéndole que "solo debía esperar un poco más". Aunque era cierto que necesitaba tiempo para reorganizar su corazón, ZiTao también lo necesitó en su momento. Está pensando seriamente en ir corriendo tras él y gritarle que es un idiota por irse así y poner su determinación y sus sentimientos de cabeza. Ya ha visto eso en al menos tres películas y probablemente en la mitad de los dramas. Podría romper el cliché y dejarlo ir, pero... al final termina comprando un boleto por internet con los datos que el presidente Kim le había dado y al día siguiente espera en el aeropuerto a la hora acordada. Debería estar en la universidad, incluso tiene su maleta en la espalda con los trabajos que debía presentar, pero se encuentra en la sala de espera, moviendo la pierna derecha con impaciencia mientras mira a todos lados, buscando el cabello rubio y el porte elegante de ZiTao. Aún tiene tiempo para irse. Su cerebro entra en corto circuito cuando ve al mayor con una maleta mientras mira su celular. Se dirige a la puerta de embarque y Sehun reacciona automáticamente, levantándose y gritándole antes de que entre. El rubio está sorprendido, Sehun respira con dificultad debido a la carrera que hizo para llegar frente a él desde donde estaba. Sin decir nada entra dándole a la azafata su pasaporte, ZiTao entra también e intenta hablarle a Sehun, pero tienen que sentarse pronto y están en lugares apartados– Luego hablamos– Sehun logra articular luego de recuperar el aliento. ZiTao asiente, entre confundido y emocionado, antes de que una azafata le indique el camino hacia el otro lado del avión. * ZiTao no tiene idea de lo que ese acto esporádico significa, tampoco sabe lo que pasará en cuanto salga por la puerta del avión luego de 1 hora y más de 30 minutos de vuelo y se encuentre a Sehun. Solo está consciente de que el sudor en sus manos no es por el calor que empieza a hacer en Qingdao en esta época del año y el temblor de sus piernas se debe al tiempo que ha pasado sentado en la, relativamente cómoda, silla del avión. Está muy seguro que la figura de Sehun esperándolo en la puerta de embarque mientras mira su celular no parece un espejismo. Así que traga saliva y levanta la cabeza, desesperado por llegar hasta él y descubrir por fin lo que sus acciones significan. No podía ser una simple casualidad ¿verdad? Sehun levanta la vista apenas el mayor se detiene frente a él y con una mirada le indica que sigan su camino. El rubio lo sigue sin chistar, con el corazón en la garganta, con unas ganas de abrazarlo aflorando en su pecho, pero con el temor y la incertidumbre de ser rechazado. Simplemente caminan uno al lado del otro, ZiTao arrastra su maleta hasta la salida y toman un taxi. El menor no entiende nada de lo que Zitao y el conductor hablan y no se atreve a preguntar, solo vuelve a su teléfono. A ZiTao se le levantan las comisuras de los labios al verlo, recordando la primera vez que lo vio en aquella tienda de manga y de alguna forma toma el valor de hablarle. ─ Sehun-ah, debes tener hambre ¿no es así? cerca de aquí hay un restaurante al que iba un montón cuando estaba en la escuela, ¿te parece bien si comemos allí? ─ El nombrado asiente con la cabeza, con un pequeño brillo en los ojos y una sonrisita que deja a ZiTao con un sabor agridulce todo el camino. Cuando llegan a su destino, el rubio vuelve a tener una pequeña conversación con el conductor mientras le paga, y aunque esta vez Sehun parece interesado en lo que hace reír al hombre mayor, no pregunta nada y simplemente sigue a ZiTao hasta un local de comida con algunos clientes que aprovechan que aún no es mediodía para comer sin prisa. El mayor escoge una mesa, deja su maleta al costado, le dice a Sehun que espere un poco mientras pide y le pregunta si quiere algo en especial, a lo que el pelinegro solo contesta que pida por él ya que normalmente lo que escoge termina gustándole. ZiTao muy sonriente se dirige a la caja. Sehun vuelve a su celular mientras espera y rueda los ojos al ver el montón de mensajes que tiene en Line, la mayoría de Chanyeol, seguramente Baekhyun le había contado de su aventura impulsiva hacía otro país, así que solamente le responde con un "No te preocupes, estoy bien", mensaje que copia y pega en el chat de Baekhyun antes de que la batería de su celular se descargue por completo y tenga que guardarlo en su mochila. Cuando la comida llega a su mesa en manos de ZiTao, sus ojos se iluminan, ni siquiera sabe qué es lo que está sobre la mesa, pero huele delicioso. El mayor le dice el nombre del plato, pero Sehun ni es capaz de pronunciarlo ni de recordarlo, lo que sí se quedará en su memoria es su sabor, que podría describir como "sublime". ZiTao ríe ante tal afirmación y le dice que siempre comía eso con sus amigos al salir de la escuela así que probablemente por eso no le sorprendía tanto el sabor, le parece más bien normal, aunque nostálgico luego de tanto tiempo sin probarlo. Al escucharse conversando así, casi parece como si hubieran vuelto en el tiempo a cuando sus salidas al almuerzo o en la noche a distintos restaurantes eran recurrentes. Si podían hablar de esta manera de nuevo ¿no podría ZiTao permitirse soñar que todo lo malo quedó en el pasado y que ahora podrían volver a ser como antes? Quizás eso era demasiado pretencioso, porque cuando terminan de comer y se levantan sin decir nada se da cuenta que no es correcto decir que todo será igual, algo de lo que pasó siempre se colará entre los finos espacios de sus pensamientos así intente taparlos y sellarlos. Es evidente que nada ha sido arreglado todavía y que es necesario tener una charla seria sobre ello, aunque Sehun no parece estar dispuesto a poner el tema en tela de juicio por ahora. El menor solo se mantiene mirando alrededor con curiosidad y escuchando atentamente las explicaciones de ZiTao sobre algunos lugares por los que pasan. ─ ¿Quieres ir a la playa? Aún está comenzando el verano, supongo que no habrá mucha gente─ ZiTao le pregunta, caminando frente a él. Su espalda ancha es el único escudo que tiene para protegerse ante una posible respuesta negativa. ─ Desde que llegamos he estado pensando en la playa─ Sehun responde tranquilamente, dejando de caminar tras el más alto y poniéndose a su lado. Su cabello n***o se levanta ligeramente por la brisa y ZiTao aparta la vista antes de que sus manos sucumban ante la tentación de acariciar su cabeza. En su camino hacia la parte baja de la ciudad costera, Sehun parece ajeno a los sentimientos del otro, actúa como si nada hubiese pasado y ahora, más que confundir a ZiTao, un sentimiento doloroso hace nido poco a poco en su corazón. ¿Será esta su forma de despedirse finalmente? ¿Sintió lástima por ZiTao luego de que le rogara perdón y por eso hace este triste acto de caridad? De todas formas, no se atreve a preguntar.
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