Jane se despidió de mí desde la puerta del apartamento, sonreí, definitivamente cuando se lo proponía llegaba a ser demasiado adorable. Me subi al auto, y manejé directo al juzgado, desando terminar lo más pronto con esto, este asunto ya se había alargado lo suficiente, estaba agotado de esto, quería ser libre del todo, para poder estar con Jane sin tener que ocultarnos. Al llegar al juzgado divisé a lo lejos a África, se veía demacrada, pero lo que más llamo mi atención fue su enorme panza, seguramente tenía un par de meses más que Jane, por lo que si no me equivocaba, África tendría a nuestro hijo dentro de tres meses aproximadamente. Camine hasta a ella y la salude, esta me miro de mala manera y entro al juzgado. Después de media hora cuando todos estuvimos acomodados en nuestros

