Durante el segundo día, no hicimos muchas cosas, solo ver pelicular y toma vino frente a la chimenea (Jane claramente no lo hizo, pero se conformó con jugo de uva) después de esto, tuvimos sexo, igual que cuando éramos jóvenes y Jane iba a mi apartamento después de la universidad. Al final regresamos antes de que callera la noche, mientras íbamos en el auto no pude evitar preguntarle algo que había estado desando este mes. -Jane ¿no te parece que es mejor que te quedes en el apartamento?- dije esperanzado de que su respuesta fuera afirmativa. -sabes que estoy muy cómoda en mi apartamento- suspire. -pero odias cocinar y los quehaceres de la casa, yo podría hacerlos- dije mirando la carretera. -me niego, puedo contratar a una chica para que me ayude- suspire, era imposible discutir c

