CAPÍTULO CATORCE Adele estaba de pie ante el tranquilo complejo de apartamentos enclaustrado, permitiendo que el silencio le hablara entre pausas y respiraciones entrecortadas. Este complejo estaba más deteriorado que el anterior y ocupaba una parte más asequible de la ciudad. Los ojos de Adele se posaron en la puerta abierta que daba al pasillo. Una única cadena cromada de bloqueo colgaba hacia el suelo, balanceándose de un lado a otro. Adele miró la cadena y luego miró hacia el cuerpo. Era una chica joven, no tendría más de veinte años. Su garganta estaba cortada de la misma manera que las otras víctimas. Un charco de sangre se extendía a su alrededor en el pasillo. Adele cruzó el pasillo pasando junto a Robert. Dos oficiales de policía estaban de pie en la puerta del apartamento, evi

